Mi hermana y yo

Me miro al espejo desde hace veinticinco minutos. Estoy desnudo del torso y me empiezo a acostumbrar a mi delgadez, al pecho lánguido, a los hombros caídos. Sé que no gusto a las mujeres. Me adecúo a mi torpeza física. Mi cabello se enrosca en el frente de forma ridícula y no hay forma de arreglarlo. A pesar de todo esto, me miro al espejo con cierta complacencia. Respiro. Después de veinticinco minutos me sigo viendo y miro a un lado. Mi hermana ha estado mirándome desde el principio. Al descubrirla, me invade un sobresalto.

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Autor: salanis

Escritor. Nacido en la Ciudad de México (1964). Actualmente vive en Toronto.

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