La tormenta que nunca llegó a pesar del viento, pasa sin dejar más rastro que el barro sobre las paredes. El sol atraviesa las nubes.
Nadie nos puede ayudar a curar nuestra locura.
La tormenta que nunca llegó a pesar del viento, pasa sin dejar más rastro que el barro sobre las paredes. El sol atraviesa las nubes.
Nadie nos puede ayudar a curar nuestra locura.